Me es difícil comenzar a escribir la primer entrada de mi blog y a la vez siento una gran satisfacción por lo que ha implicado para mí, superar todo para llegar hasta este punto de hacerlo posible.

Creé este sitio poco antes de emprender la travesía por México en el 2017 con la finalidad de tener mi propio espacio en donde plasmar mis experiencias del viaje y poder compartirlas al mundo. Lo que no contemplé y que me sucedió, fue que como todo novato en ese entonces (mochilero), no logré disponer de tiempo para dedicarme a escribir por aquí, porque todo se consumía en solucionar asuntos mas básicos e importantes, como por ejemplo; encontrar un lugar en donde dormir o generar ingresos para mi próxima comida del día, entre otras cosas más que consumen energía física y mental.

Ahora, después de casi 4 años en ruta y de haber elegido una vida nómada, por fin ha llegado el momento de iniciar con lo que postergué. Ser perfeccionista no me ayudó en tomar esta decisión antes por querer tener todo terminado, pero ahora sé que tal límite no existe porque siempre hay algo que se puede mejorar y agregar. Por ello, aunque aún tengo cosas pendientes por hacer en mi blog, decidí iniciar esta aventura literaria de una vez por todas y en el camino conforme todo fluya, me encargaré del resto como lo he hecho con todo lo demás.

Afortunadamente nunca dejé de escribir en mi fanpage de Facebook desde el comienzo del viaje. En ese entonces era más práctico para mí escribir por ahí con regularidad hasta el momento, pero uno de mis sueños desde el principio era ser escritor de mi propio blog sobre viajes.

Al pasar los años y después de unos cuantos cientos de escritos sobre mis viajes en mis redes sociales, me di cuenta que no podía compartir todo lo que quería y como quisiera hacerlo. Hay un límite que no debes cruzar si no quieres ser censurado por incumplir sus políticas, a parte de que no están diseñadas para funcionar de blog, por lo que mi sentido de libertad y libre expresión me recordaba que utilizara el mío. Esto explica porque en estos dos últimos años dejé de aportar contenido con regularidad. También encontré navegando por ahí y en varias ocasiones mis escritos publicados por otros sin mi consentimiento ni mención, acreditándoselos como suyos, lo que provocó que optara por reservarme el continuar creando contenido de cierto valor como lo hacía en los primeros años hasta tener una alternativa formal que me respaldara como el autor de mis creaciones.

En fin, no planeo alargarme contándoles toda la historia del proceso de mi blog porque me parece irrelevante, pero sí al menos contarles los sucesos que se relacionaron para llegar hasta este punto. Lo importante es que desde ahora escribiré por acá mis posts sobre mis viajes y aventuras de la travesía. Eso no significa para nada que dejaré de subir contenido en mis redes sociales, de hecho continuaré haciéndolo y con mayor regularidad, únicamente mis escritos (posts) los publicaré acá. La ventaja de todo esto, es que será más sencillo (tanto para ti como para mí). Yo podré compartirte a detalle mis experiencias de mi vida nómada, responder a tus dudas en los comentarios con mayor rapidez y tú podrás encontrar la información organizada de tus lugares de interés de manera accesible, intuitiva y segura para todos.

Ya que te he contado resumidamente todo lo referente al tema, me encantaría que juntos estrenemos este espacio dejándome un saludo en los comentarios, y espero saber de ti en mis próximas entradas que estaré publicando con regularidad. Por último, te invito a aceptar las notificaciones y permitir instalar el acceso directo del blog en tu dispositivo para avisarte cuando publique un nuevo post y puedas navegar en él con o sin conexión a internet.

Sin más por contar al respecto, te doy la bienvenida a mi blog y espero nos leamos en mi próximo post. Gracias por hacer de todo esto algo más especial, los quiero.